Phong Nha Cueva

La caverna Phong Nha, que forma parte del gigante monte Ke Bang, pertenece al distrito de Bo Trach en la provincia de Quang Binh. También se la considera “Caverna Troc” o “Pagoda Cueva”. A sólo 60 kilómetros de la ciudad de Dong Hoi, esta caverna número uno de Vietnam se ha convertido en una atracción cada vez más famosa en los últimos años.

Phong Nha Cueva

La caverna Phong Nha tiene muchas secciones, con una longitud total de hasta 20 km, pero la gente sólo ha podido explorar la sección más larga, que es parte de un río subterráneo llamado Nam Aki. Frente a la puerta Este, las montañas y el río se abrazan, creando un escenario majestuoso que provoca la imaginación de muchas personas. En temporada de lluvias, el agua del río crece tapando la boca de la caverna e imposibilitando su visita.

La boca de la caverna tiene una anchura de 20 m y una altura de 10 m. Desde el punto de vista de las personas sentadas en los barcos, la caverna parece un cuenco gigante al revés. El agua transparente del río se asemeja a la superficie de un espejo. A medida que nos adentramos en el corazón de la caverna, la luz se vuelve más tenue antes de apagarse por completo. Junto con el sonido del barco flotante, sentimos como si el sonido de los gongs viniera desde lejos. Los habitantes la consideran la música del banquete del Dios de la Montaña.

Phong Nha tiene más de 20 cuevas con una enorme sala principal de 1500 m de largo, así como muchas salas complementarias de cientos de metros de largo. Las cuevas exteriores tienen techos de 10 m de altura y las cuevas interiores tienen techos de 25 a 50 m de altura. A partir de la cueva número 14, los visitantes pueden llegar a cuevas más grandes y peligrosas donde todavía se produce el proceso de formación de estalactitas. Continuando su aventura en el barco por unos 800 m, los visitantes pueden llegar a un lugar llamado la Cueva Seca donde estalagmitas y estalactitas forman una construcción espectacular llena de formas intrigantes.

Es difícil e incluso casi imposible describir con palabras la majestuosa belleza de esas cuevas y salas pintadas con el color brillante del agua subterránea que se refleja en enormes bloques de estalagmitas y estalactitas. Nos quedamos sin palabras: emocionados y asustados al mismo tiempo, como si viajáramos dentro de un monstruo gigante. En ese momento, tu mente se llenará de una imaginación estimulante o desalentadora.